Juan Breva

¿Quien era Juan Breva?

Juan Breva es el cantaor flamenco más destacado del siglo XIX.
 

De nombre Antonio Ortega Escalona, hijo tercero del matrimonio formado por Juan Ortega y Ana Escalona, nació en Vélez Málaga el año 1844. Su nombre artístico proviene de su abuelo, vendedor de brevas y otros frutos, al que por ello apodaron Juan Breva.

Su fama fue creciendo desde sus primeras actuaciones en los cafés cantantes de Málaga hasta los teatros más importantes de España. 

Consiguió llevar el arte flamenco al gran público.

«Juan Breva tenía cuerpo de gigante y voz de niña. Nada como su trino. Era la misma pena cantando detrás de una sonrisa. Evoca los limonares de Málaga la dormida, y hay en su llanto dejos de sal marina. Como Homero cantó ciego. Su voz tenía, algo de mar sin luz y naranja exprimida.»

«Juan Breva tenía cuerpo de gigante y voz de niña. Nada como su trino. Era la misma pena cantando detrás de una sonrisa. Evoca los limonares de Málaga la dormida, y hay en su llanto dejos de sal marina. Como Homero cantó ciego. Su voz tenía, algo de mar sin luz y naranja exprimida.»

Primeros años

Apenas cumplidos los diez años, ya se entusiasmaba con las fiestas de verdiales y lanzaba al aire los fandangos lagareños que un vecino llamado Palma le había enseñado, al tiempo que recibía las primeras lecciones de guitarra de un viejo amigo de su padre.

La primera vez que canta delante de público fue, según algunos biógrafos, en el café de La Paloma. Una de las personas que allí le escucharon fue don Rogelio Ramírez, capitán militar que se ofreció a buscarle trabajo en el café cantante malagueño que él quisiera.

Contando 22 años, don Rogelio lo llevó al Café del Sevillano, conocido más tarde por el del Señor Bernardo, donde ese mismo día se preparó su debut. Poco a poco fue adquiriendo el Breva popularidad entre los aficionados malagueños y sus actuaciones se sucedieron por el resto de los cafés cantantes de la capital.

José Luque, en su obra Málaga en el cante, nos dice que «Juan Breva recreó las bandolás de Vélez Málaga, su tierra, simplemente con cantarlas él. Sin proponérselo, solo dándose cuenta, hizo de ellas un cante nuevo, el más difícil de todos. A partir de entonces dejaron de llamarse bandolás para ser conocidas por cantes de Juan Breva. Tal fue la personalidad del genial veleño».

Recorriendo España

El año 1883 fue de gran trabajo para el Breva. Recorrió buena parte de Andalucía, Extremadura y Levante, a veces solo y en ocasiones con Loriguillo de Coín, al que quería como a un hermano y protegió en muchos momentos, con Silverio Franconetti, Rafael Gálvez, La Serneta etc.

La fama de Juan Breva llegó incluso a oídos del rey Alfonso XII, quien le invitó a palacio a cantar para él. La actuación fue muy del gusto del monarca, quien, favoreciéndole con su amistad, en reiteradas ocasiones volvió a citar a Juan Breva en palacio, llegando incluso a concederle el privilegio de cantar en el Teatro Real.

El Breva se fue afianzando en Madrid y su fama crecía día a día. Trabajó en el Teatro Príncipe Alfonso, en el Café del Barquillo y en el Café de El Imparcial, además de en numerosas fiestas. Hasta 1903 continua el Breva viajando por toda España consiguiendo los mayores triunfos.

Vuelta a Málaga

Al año siguiente lo encontramos en el café España de Málaga, junto a Fernando el de Triana, y posteriormente con tres cantaores de la tierra: Diego el Perote, Adolfo el Cuchillero y El Breva Chico.

En 1905 realiza varios viajes por tierras de Levante, y se afinca en Almería donde vive hasta finales de año, cuando se traslada, en unión de su mujer, nuevamente a Málaga, concretamente a la Caleta, para poco después mudarse a calle Canasteros.

En 1910, acompañado a la guitarra por Ramón Montoya, y como segunda la suya, graba para International Zonophone Company, dependiente de la Cía. Francesa del Gramophone, cinco discos.

Los últimos años de su vida los pasa el Breva en Málaga, haciendo muy pocas salidas. El año 1913 fallece su mujer, quedándose solo con su hijo Paco. Una ceguera que ya le venía de atrás se le va agudizando y cada vez su vista se hace más deficiente. A comienzos de 1918 actúa por última vez en Vélez Málaga en el Teatro Principal, y ya, solo realiza alguna salida a las ventas de la Caleta.

Últimos días

A principios de junio canta en la venta de Joselito, antigua venta de la Trini, acompañado por Pepe el Calderero; al poco de terminar su actuación se encontró mal y fue llevado por unos amigos a su casa.

Días después, el 8 de junio de 1918, dejaba de existir en su domicilio de calle Canasteros 5. En esta calle se encuentra una placa cerámica obra de Amparo Ruiz de Luna que, por encargo de la peña Juan Breva, recuerda que en ella murió el genial cantaor.